Energía Solar y Ecología
La energía solar fotovoltaica es una de las conocidas como energías alternativas, utilizando la radiación solar para generar electricidad. Por cada GWh que se genera de energía solar fotovoltaica dejamos de emitir a la atmósfera 372 Toneladas de CO2.
Una planta de 3 MW, con una producción anual aproximada de 6 GWh, está evitando cada año la emisión de más de dos mil Toneladas de CO2.
La quema de combustibles fósiles está provocando el cambio climático. De las reservas de combustibles fósiles económicamente recuperables actualmente no podemos quemar ni la cuarta parte si queremos que el planeta sobreviva al peligro del cambio climático. Por esta razón, para no sobrepasar los límites ecológicos, la humanidad dispone de un limitado "presupuesto" o cuota de carbono para emitir a la atmósfera en forma de CO2. Al ritmo actual de consumo de combustibles fósiles, ese presupuesto se acabará en unos 30 años, sin olvidar los graves impactos medioambientales que gene- ran la obtención y transporte de estos combustibles.
La mayoría de los países ha parado sus programas nucleares por el alto potencial de riesgo que supone su utilización y los graves problemas que permanecen sin resolver, como el almacenamiento a largo plazo de los residuos radiactivos. Todo ello ha elevado sus costes hasta hacerla inviable desde el punto de vista económico y ha provocado un fuerte rechazo por parte de la opinión pública.
Por tanto, es imprescindible y urgente reducir el consumo de energías sucias y sustituirlas por fuentes de energía limpia y renovable, además de mejorar radicalmente la eficiencia de nuestro consumo energético.